El conflicto

Esto me ayuda a vivir: comprender la maldad y discernir sus senderos espinados. Calibrar la diferencia, abismal, que media entre la agresión deliberada o el torpe error. Evitar la desconfianza que desgasta. Saber compadecer. Poner límites a aquello que me daña.

Vivir no es tarea fácil. Llegamos a la vida abrazando todas las contradicciones que tejen la existencia: la necesidad de plantar un cuerpo físico en la tierra, de encajar en una familia, de dejar brotar la voz propia, de defender un espacio y de seguir, día tras día, año tras año, en permanente cuerpo a cuerpo con los intereses, las creencias, las lealtades y las exigencias propias y ajenas. El conflicto, de entrada, es tan brusco que podemos quedarnos atrapados en su visión hiriente y sesgada.

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Diseño: Paso de Zebra

Desarrollo: Tres Tristes Tigres