Un elemento básico común en todos los procesos de sanación y de psicoterapia es la necesidad de comprender la dinámica de cada infancia y de trabajar en la reconciliación interior, profunda, con los padres que nos dieron la vida y, de paso, todo lo demás: los obstáculos, las circunstancias materiales, las ventajas académicas, un primer sistema de valores y las herramientas emocionales con las que enfrentarse a la vida. A partir de ahí las cartas están de nuestro lado de la mesa.
Para enfrentarse a los inevitables retos de la vida, los humanos tienden a buscar qué comportamientos, qué recursos, qué personas los pueden proteger de los peligros del mundo exterior. Tejemos redes, fabricamos muros emocionales, físicos, intelectuales. Trazamos un mapa de navegación con claras señalizaciones para asegurarnos de que a la primera tormenta todo no se vendrá abajo, que habrá quién y qué nos proteja de la tristeza y de la incertidumbre.
© Aguilar
Diseño: Paso de Zebra
Desarrollo: Tres Tristes Tigres